APITERAPIA ACUPUNTURA NATUROPATIA

viernes, 29 de mayo de 2015

LECHE DE VACA, NO TAN APTA PARA EL CONSUMO HUMANO


La leche de vaca no es un alimento apto para los seres humanos. No es un alimento tan completo como se cree, entre otras cosas carece de fibra, hierro y ciertas vitaminas. Hay una evidente relación entre el consumo de leche de vaca y muchas enfermedades y dolencias cada vez más extendidas entre la población.

MIGRAÑA

Se ha comprobado de manera fehaciente que cuando se suprime la leche y todos los lácteos de origen animal de la dieta de pacientes afectados por migraña se reducen significativamente sus síntomas.

OÍDOS, GARGANTA Y SINUSITIS

La leche es la causa del aumento de las infecciones de los oídos y garganta.  Tanto las amígdalas como las adenoides se reduce su tamaño cuando se deja de consumir leche.

REACCIONES ALÉRGICAS

La alergia a las proteínas de la leche de vaca ha aumentado de manera significativa en los últimos tiempos, no sólo a la caseína, alfa lactoalbúmina, y betalactoglobulina de la leche, sino alergias de todo tipo.

SANGRADO GASTROINTESTINAL

El sangrado gastrointestinal secundario por intolerancia a las proteínas de la leche de vaca no sólo en adultos sino en niños. Es además, causa de anemia.

SÍNDROME DE MALA ABSORCIÓN

Investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia) han comprobado la relación entre las proteínas de la leche y el daño a la mucosa intestinal. Esto se traduce en síndrome de mala absorción, diarreas crónicas, vómitos y retardo del crecimiento.

TRASTORNOS DEL SUEÑO

Todos los síntomas mejoran cuando se excluye la leche de la dieta. El tiempo promedio para notar la mejoría es de varias semanas.

ÚLCERAS PÉPTICAS

Siempre se aconsejó tomar leche fría a las personas aquejadas de úlcera estomacal. En la actualidad esa práctica se desaconseja porque se sabe que la leche y sus derivados agravan todos los síntomas. El alivio temporal se debe al frío de la bebida, no a la leche por sí misma.

ARTRITIS

Debido a los complejos antígeno-anticuerpo que genera no sólo puede causar y aumentar cualquier inflamación sino que se pueden acumular en las articulaciones

ANEMIA FERROPÉNICA

Además de no aportar hierro dificulta la asimilación del mismo que pueden contener otros alimentos.

COLESTEROL

Su contenido en grasas saturadas y caseína pueden aumentar los niveles de colesterol y agravar las enfermedades coronarias.

RIESGO DE CÁNCER

Hay estudios realizados según los cuales la leche aumenta el riesgo a padecer cáncer de próstata, ovarios y linfomas. De hecho, una persona diagnosticada de cáncer debería prescindir de este alimento. Hoy en día la leche de vaca contiene hormonas sexuales, como estrógeno y progesterona que favorece el cáncer de útero y de mama. En el mejor de los casos engordaremos, y en el peor, debe saber que el IGF-1 desarrolla todas las células del organismo, tanto las precancerosas como las cancerosas. Así es como algunos estudios han vinculado el consumo de lácteos con la aparición del cáncer de próstata en los hombres o de ovarios en las mujeres.
No hay que olvidar que los pesticidas y fertilizantes químicos que se utilizan para el cultivo de los forrajes, alimento del ganado, van a parar a la leche que bebemos.
* El factor de crecimiento insulínico tipo 1, también conocido como somatomedina C, o IGF-1. El IGF-1 es un mediador principal de los efectos de la hormona del crecimiento (GH).

FRACTURAS, OSTEOPOROSIS Y CALCIO

En 2002, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocía que en los países donde se consume más productos lácteos tienen los huesos más sólidos, son los más altos y sufren el mayor número de fracturas del cuello del fémur.
Está comprobado que un exceso en el consumo de proteínas animales, sal común y azúcar refinada acidifican nuestro organismo para compensar esta acidosis utiliza el citrato cálcico que se obtiene a partir de nuestro esqueleto. A lo que hay que sumar que los productos lácteos disminuyen de forma dramática las concentraciones de vitamina D que es, precisamente, la molécula imprescindible para fijar el calcio al hueso.

DIABETES

La leche de vaca contiene insulina bovina muy similar a la del hombre, pero sólo lo justo para que nuestro sistema inmunitario no sepa reconocerla y ataque con anticuerpos. Por lo que propicia la aparición de una diabetes autoinmune que destruye las células beta del páncreas hasta hacerlas desaparecer, cuya consecuencia inmediata es la aparición de la diabetes.





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