APITERAPIA ACUPUNTURA NATUROPATIA

jueves, 19 de enero de 2017

LOS GERMINADOS, ALIMENTO CURATIVO


El uso de semillas germinadas tanto en la alimentación como en la medicina data de, aproximadamente, 3 000 años antes de Cristo. En China ya se escribía sobre las hierbas medicinales y las semillas germinadas que se prescribían para dolencias como edemas, contracturas musculares, deficiencias en el funcionamiento de las vísceras, desórdenes digestivos, debilidades pulmonares y problemas relacionados con la piel y el pelo. Los chinos y japoneses usaban los germinados de soja y cebada como alimento fijo en su dieta.

En Occidente, los germinados se empezaron a usar en principio como medicina y posteriormente como alimento.


Valor alimenticio y curativo

Los granos y legumbres recién germinados tienen una gran cantidad de clorofila, vitaminas, minerales, oligoelementos y otras sustancias vitales. Entre las vitaminas destacan A, B, B6, B12 (difícil de encontrar en los vegetales), B17, C, E, ácido fólico, pantoténico, además de colina. También poseen calcio, hierro, magnesio, cobre, cinc, yodo, potasio junto con los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita para formar las proteínas necesarias para restaurar sus tejidos.

Aminoácidos esenciales: Los brotes, especialmente de legumbres, aportan al organismo proteínas completas que se transforman en los ocho aminoácidos esenciales de rápida absorción.

Calcio: Los germinados de sésamo, almendra, girasol, alfalfa y garbanzo, entre otros, nos proporcionan abundante calcio de rápida absorción.

Potasio: Lo podemos encontrar principalmente en los brotes de almendras, girasol, sésamo, soja y alubias.

Hierro: Los brotes que mayor cantidad de hierro tienen son los de alfalfa, lentejas, soja roja y soja verde.

Clorofila: Los brotes que más clorofila sintetizan son los de trigo y los de alfalfa. Una de las razones por las cuales la clorofila es tan efectiva puede radicar en su similitud con la hemina (forma parte de la hemoglobina, proteína de la sangre que transporta oxígeno). Por este motivo es que la clorofila es absorbida directamente por la sangre.
El consumo de esos brotes nos proporciona una mejora en la defensa, resistencia, capacidad regeneradora de las células, potencia los procesos naturales de curación, depura la sangre y frena las infecciones, entre tantos beneficios.

Vitaminas: los brotes tienen buena concentración de vitaminas, por ejemplo los más destacados son: Vitamina A (alfalfa), Vitamina B (alfalfa, trigo, girasol, centeno y sésamo), Vitamina C (trigo, lentejas, soja, garbanzos y alubias), Vitamina E (trigo) y Vitamina K (alfalfa), entre otros.


Los germinados constituyen uno de los mejores alimentos que la naturaleza nos ha dado. De poderoso efecto regenerador y curativo. El jugo de brotes impide el desarrollo del cáncer, ayuda a corregir la anemia, equilibra la presión arterial, alivia el estreñimiento, aumenta la actividad hormonal y sobre todo, ayudan a desintoxicar el organismo.



Cuando germinamos semillas, cereales o legumbres los convertimos en un alimento fácilmente asimilable que liberan todos sus nutrientes. Los brotes son un alimento predigerido, por lo tanto son sumamente recomendados y adecuados para las personas con problemas digestivos.
Si desea más información sobre la terapia con abejas y sus complementos naturópatas no dude en escribirnos  alicia@abejasparaeldolor.com  o visitar nuestra web www,acupunturayapiterapia.com



No hay comentarios:

Publicar un comentario