Guía de Movilidad Corporal
La falta de movimiento puede acumular tensión en nuestro cuerpo. Con una secuencia estructurada, puedes mejorar tu flexibilidad y liberar esa tensión en tan solo 10 a 20 minutos diarios.
Los 3 Pilares para una Práctica Efectiva
Antes de comenzar cualquier movimiento, ten presentes estos principios básicos:
Respira profundo: Es fundamental para oxigenar los músculos durante la práctica.
Muévete suave: Prioriza la fluidez y el control sobre la velocidad.
Siente apertura: Mantén la atención plena en las zonas que estás estirando.
Secuencia de 12 Movimientos para tu Bienestar
Fase 1: Movilidad Inicial
Rotación espinal sentada: Ideal para mejorar la movilidad de la columna y liberar tensión acumulada.
Postura de la mariposa (sentada): Enfocada en la apertura de caderas e ingles, lo que mejora tu flexibilidad global.
Estiramiento de cobra: Ayuda a abrir el pecho, fortalecer la musculatura de la espalda y corregir la postura.
Fase 2: Activación y Apertura
Perro mirando hacia abajo (Adho Mukha Svanasana): Un ejercicio fundamental para estirar toda la cadena posterior y activar el cuerpo.
Zancada profunda: Trabaja la apertura de caderas y estira los flexores de la cadera.
Apertura de isquiotibiales (media split): Mejora directamente la flexibilidad de la parte posterior de las piernas.
Zancada creciente (Anjaneyasana): Además de estirar caderas y psoas, ayuda a mejorar tu estabilidad.
Zancada del lagarto: Potente movimiento para abrir caderas y aumentar la movilidad interna.
Sentadilla profunda: Ejercicio clave para movilizar caderas, tobillos y relajar la zona de la espalda baja.
Fase 3: Estiramiento Profundo y Relajación
Postura del camello: Trabaja la apertura del frente del cuerpo y el estiramiento de caderas y muslos.
Postura de la paloma: Excelente para liberar la tensión acumulada en los glúteos y profundizar en la apertura de caderas.
Postura del niño: La posición final para relajar la espalda, liberar el resto de la tensión física y calmar la mente.
Consejos de Oro para tu Práctica
Respira: Mantén una respiración lenta y constante en cada posición.
Usa la gravedad: Deja que el peso de tu cuerpo profundice el estiramiento de forma natural.
Respeta tus límites: Mantente relajado y nunca fuerces tu rango de movimiento actual.
Escucha tu cuerpo: La práctica debe ser un proceso disfrutable; conecta con lo que sientes en cada momento. https://www.acupunturayapiterapia.com/contacto/
