APITERAPIA ACUPUNTURA NATUROPATIA

viernes, 27 de enero de 2012

LAS ABEJAS EN INTIMIDAD

LAS ABEJAS EN SU INTIMIDAD
I

Un enjambre de abejas puede contener un número indeterminado de individuos que varía de  cinco hasta treinta mil.
Sin embargo, todos constituyen una sola  entidad, a pesar que las partes pueden separarse del conjunto y regresar a él. Todos y cada uno de los miembros de una colonia de abejas dependen de los otros y no pueden existir por separado.

La colonia se comporta como una unidad porque su actividad está perfectamente acompasada.
Regula su temperatura interior
Controla la humedad dentro de la colmena.
Desarrolla un comportamiento higiénico que permite que la colonia mantenga su sanidad y salud.
Los miembros de una colonia se diferencian de los de otras por su olor (feromonas).
La conducta de cada individuo dentro de la colonia está determinada por:
La dotación genética, el estado de madurez y funcionamiento de su cuerpo y los estímulos externos a la familia de abejas.

En una colmena existen tres clases de individuos: La Reina, Las Obreras Los Zánganos

LA REINA

Una reina fértil es de vital importancia para el mantenimiento de un enjambre, sin ella no sobreviviría por muy grande que sea éste.
Sólo una única hembra fecundada es la que se convierte en el centro y vida de la colmena. Si se muere, la colonia tendrá que crear otra o de lo contrario desaparecerá.
La reina no toma parte del gobierno de la colonia y su función principal es poner más larvas que aseguren la continuidad y la supervivencia del enjambre.

Las reinas se destacan de las demás abejas porque su abdomen es más largo que sus alas.
Es la única hembra fecundada.
Es el centro y vida de la colmena.
Controla a la población por medio de sus feromonas reales.
Su misión es poner de 2000 a 3000 huevos por día. Vive de 3 a 4 años.
Tiene aguijón, pero lo emplea solo para pelear con otras reinas y cuando se hace vieja aparecen en la colmena mas crías de zánganos de lo normal.

LAS OBRERAS

Las obreras son hembras que constituyen la mayor cantidad de población y cumplen diversas funciones en la colmena, pudiéndose encontrar hasta más de ochenta mil en una colonia en plena temporada. Son el elemento productor y directivo de la colmena.
Se llaman así porque son las que realizan el trabajo: producen miel y cera, fabrican panales, recolectan polen, limpian la colmena y mantienen el orden. Son infecundas y también son las más pequeñas del enjambre.

Las obreras desempeñan diferentes actividades a lo largo de su vida según su edad.

Nodrizas: Alimentan las larvas de la colmena, al principio con jalea real y más tarde
con una mezcla de miel y polen.

Limpiadoras: Limpian la colmena, sacan las larvas y abejas muertas, y eliminan de la colmena cualquier objeto ajeno que encuentren.
Ventiladoras: Ventilan la colmena para mantener estable la humedad, la temperatura interna de la colmena.
Las crías para desarrollarse necesitan entre 34 y 36 °C y humedad de 65 a 75 %.
Constructoras: Fabrican panales y esto tiene dos etapas, el operculado, que está a cargo de las obreras constructoras jóvenes y posteriormente, la construcción de panales, lo cual está a cargo de las obreras más viejas.
Guardianas: Protegen la colmena. Ésta es una etapa previa al pecoreo. La función de estas obreras es s evitar la entrada de abejas de otras colmenas, insectos y otros animales ajenos a la colmena.
Pecoreadoras: Él pecoreo consiste en salir de la colmena a colectar polen, néctar, agua y propóleos. El polen y los propóleos lo transportan en una cestilla ubicada en las patas traseras y el néctar en su estómago.
Exploradoras: Son las obreras más viejas de la colmena. Buscan fuentes de alimento y nuevas casas. Cuando encuentran alimento, agua o una mejor morada, regresan a la colmena y avisan a sus semejantes por medio de danzas.

LOS ZÁNGANOS O MACHOS

Carecen de aguijón y su única función es aparearse con las nuevas reinas y ayudar a
calentar las crías.
Los zánganos nacen de huevos sin fecundar, son de mayor tamaño que las obreras, tiene el abdomen más cuadrado y los ojos grandes y contiguos. Alcanzan su madurez sexual a los 10-12 días.
Los zánganos son criados por las obreras únicamente en la época de abundancia de néctar y especialmente de polen.

jueves, 26 de enero de 2012

CURACION DEL DOLOR CON ABEJAS

LA CURACIÓN CON LAS ABEJAS

La Apiterapia es la utilización de las picaduras de abeja y los productos de la colmena como la miel, el propóleo, la jalea real y el polen para curarse.

Esta técnica terapéutica es natural pero no es, ni mucho menos, nueva.

Los productos de la colmena tienen antecedentes antiquísimos, los egipcios, romanos, persas, e incas, usaban los propóleos, la cera y la miel. Podemos ver el uso de estos productos en el papiro de Ebers (1700 a.C.) en la Torá (Pentateuco), Profetas y libros bíblicos y en los escritos de Aristóteles. Plinio, Dioscórides, Galeno (medico griego nacido en Pérgamo, conocido como el padre de la “anatomía”), Hipócrates (padre de la medicina moderna), Celso (filosofo pagano siglo II a. C.), Varro, Avicena y otros sabios de la antigüedad, escribieron los antecedentes conocidos de esta terapia con los productos de la colmena.

La literatura señala que Carlo Magno, heredero del reino franco y que reunió bajo su imperio casi la totalidad de Europa cristiana, fue tratado con abejas por su médico y sanó de gota. Está también el caso de Iván el Terrible, zar de Rusia (1530-1584) que sufría de una enfermedad en sus articulaciones y fue sanado con Apiterapia.

El Dr. Philipp Terc (antes Filip Tertsch), es el primer investigador científico sobre los
usos médicos de la apitoxina, nació el 30 de Marzo de 1844 en Praporiste, Bohemia,
República Checa.

El Dr. Philipp Terc era reumático y sufría de intensos dolores articulares. En 1868 en su
jardín fue atacado por varias abejas, a partir de entonces sus dolores comenzaron a desaparecer. Este suceso marco la vida de este hombre dedicándose a estudiar e investigar durante diez años las razones de su sorprendente.

Dejó como testimonio de sus investigaciones varias publicaciones, además de un libro editado en 1910.
Los escritos de Terc indican que por sus experiencias y observaciones clínicas abrió el paso a las posteriores ciencias de la alergología e inmunología.
Tras el rechazo de las autoridades científicas austriacas a las investigaciones de Terc, otros médicos en Francia, Inglaterra y Alemania, siguieron sus métodos y reafirmaron sus conclusiones.

En 1920 se inició en Japón la acupuntura con abejas denominada Apipuntura.
Técnica hoy en día ampliamente difundida por la doctora Amber Rose de Estados Unidos, haciendo uso de los llamados canales energéticos o meridianos que utiliza la acupuntura.
En China también se practica esta técnica. Se piensa que la primera acupuntura china tuvo sus comienzos con la picadura de abejas.
Ahora bien, el comienzo de la Apiterapia moderna se sitúa en 1935 cuando se publicó el libro Bee Venom Therapy, Terapia con veneno de abejas del Dr. Bodog F. Beck.

Bodog Beck nació en 1871 en Budapest (Hungría), pero emigró a Estados Unidos tras la Primera Guerra Mundial, y se estableció en Nueva York. Allí trató con Apiterapia a miles de pacientes. Los excelentes resultados le llevaron a explicar en su libro por qué el veneno funciona en los diferentes tipos de reumatismos, artritis, artrosis y dolores musculares así como en algunas dermatosis. Analiza cómo actúa cada uno de los componentes conocidos del veneno de abeja y describe sus contraindicaciones.

Más tarde, Charles Marz, presidente de la Sociedad Americana de Apiterapia hasta su fallecimiento en 1999 y paciente del doctor Beck comprobó que los puntos dolorosos son precisamente los lugares idóneos para que actúe el veneno.